INT liderará el primer piloto público de screening de cáncer de pulmón en Chile

El cáncer de pulmón es hoy la primera causa de muerte por cáncer en Chile y, en más del 80% de los casos, se detecta en etapas avanzadas, cuando ya no es posible ofrecer tratamientos curativos. Por eso, dar el salto hacia la pesquisa precoz es una necesidad urgente de salud pública.

En esa dirección, el Instituto Nacional del Tórax (INT) iniciará en 2026 el primer piloto público de screening de cáncer de pulmón del país, un proyecto pionero que busca detectar la enfermedad en personas de alto riesgo antes de que aparezcan síntomas, mejorando significativamente las posibilidades de tratamiento y sobrevida.

Dra Saavedra - ´participante de estudio


¿A quiénes se dirige el screening?
La Dra. Paz Saavedra, neumóloga de la Unidad de Oncología del INT y directora del proyecto, explica que el mayor factor de riesgo conocido para el cáncer pulmonar sigue siendo el tabaco. Por eso, la población objetivo del piloto se definirá según criterios utilizados en las grandes iniciativas internacionales: “La población de mayor riesgo son personas entre 55 y 75 años, fumadores con más de 20 paquetes-año, o quienes dejaron el tabaco hace menos de 15 años con ese mismo índice. Para ellos, la tomografía computada de baja dosis es el mejor método de screening disponible”.

El cáncer de pulmón también puede aparecer por causas no relacionadas al tabaco —como factores genéticos, radón o arsénico—, pero su mayor concentración ocurre en este grupo de riesgo. En Chile, la edad promedio de diagnóstico bordea los 70 años.


Por qué este piloto es clave para Chile
La Dra. Saavedra es categórica respecto al impacto sanitario del proyecto: “El cáncer de pulmón es un problema de salud pública porque requiere tratamientos de alto costo y se detecta demasiado tarde. Mientras más precoz sea el diagnóstico, más alta es la probabilidad de cura y más accesible es el tratamiento”.

Hoy, algunos centros privados ofrecen el examen, pero no existe un programa estructurado, continuo ni estandarizado. El INT busca cambiar ese escenario y abrir camino hacia una política pública nacional.

El proyecto se desarrollará en alianza con la red de Atención Primaria del Servicio de Salud Metropolitano Oriente. Serán 12 centros de salud los encargados de identificar a los usuarios de alto riesgo, a los que se sumarán tres comunas invitadas: Lo Espejo, Cerro Navia y San Pedro de Melipilla.

Además, este piloto se caracteriza por su enfoque multisectorial, ya que se está trabajando en conjunto con el Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI), centro multidisciplinario de la Universidad de Chile, y la Universidad de Santiago, fortaleciendo la base científica y técnica del proyecto.


¿Cómo funcionará?
El flujo será así:

  1. Atención Primaria identifica a las personas de alto riesgo.
  2. Derivación al INT, donde se reevaluará el cumplimiento de criterios.
  3. Si la persona califica, ingresa a un seguimiento de 10 años, con cuatro tomografías de bajado dosis en momentos definidos.

La iniciativa coincide con la puesta en marcha del GES para el cese tabáquico, lo que permitirá que más personas accedan a acompañamiento para dejar de fumar y, al mismo tiempo, puedan ser evaluadas para ingresar al programa de pesquisa.

Para la Dra. Saavedra, este piloto es el resultado de un largo camino: “Ha sido difícil impulsar este proyecto dentro del sistema público, pero es un deber. Chile necesita este tipo de pesquisa para la enfermedad oncológica que más vidas cobra cada año”.


Proyección país: hacia una política pública
Aunque el proyecto se inicia como piloto, su alcance apunta a una meta mayor: “Probablemente este será mi mayor legado al sistema público. El objetivo final es que el screening de cáncer de pulmón se transforme en política pública, con acceso universal y estable en el tiempo”.

Para el INT, este hito refleja su vocación histórica por la innovación y su rol como centro de referencia nacional en patologías pulmonares. Este programa no solo permitirá diagnosticar más temprano: también podría reducir la carga económica del cáncer de pulmón y mejorar la calidad y expectativa de vida de miles de personas en Chile.