Innovación y salud pública: el rol del Instituto Nacional del Tórax en dar el salto institucional

El pasado 11 de noviembre de 2025 se desarrolló el foro “Ciencia en acción: innovación y salud
pública”, organizado por el Senado Universitario de la Universidad de Chile junto a la Radio
Universidad de Chile, con el objetivo de reflexionar sobre cómo Chile puede consolidar
mecanismos para que la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación sanitaria pasen de
ser iniciativas aisladas a componentes permanentes del sistema de salud.

En ese escenario, la directora del Instituto Nacional del Tórax, Begoña Yarza Sáez, aportó una
mirada clave desde la práctica clínica, la gestión hospitalaria y la integración académica. Según sus
propias palabras: “A Chile le falta una agencia de evaluación de tecnología sanitaria, un lugar donde se encuentren la academia, los operadores de la salud y la industria de forma sistemática, para pensar en el país
que estamos construyendo”.

Asimismo, enfatizó que la innovación no puede depender únicamente de proyectos ad hoc, sino
que requiere estructuras, fondos permanentes y un ecosistema que permita que la investigación
de interés público se traduzca en resultados concretos para la población:

“Debiese haber ciertos fondos permanentes y provenientes desde ministerios sectoriales que
permitan financiar investigación de interés… si eso viniese desde el Minsal su trabajo basado en
evidencia sería permanente”.

Por su parte, otros panelistas del foro complementaron esta visión, haciendo hincapié en la
necesidad de infraestructura, articulación entre actores y una mirada de largo plazo para que la
innovación en salud deje de ser “la excepción” y pase a ser “la regla”.

¿Cuál es el aporte del Instituto Nacional del Tórax?

El Instituto Nacional del Tórax (INT) está desde su misión y visión comprometido con entregar
atención de excelencia en medicina respiratoria, al mismo tiempo que participa activamente del
ecosistema de investigación e innovación. En este contexto:

  • Impulsa iniciativas que integran la clínica, la academia y la industria, para acortar tiempos
    entre descubrimiento, desarrollo y aplicación en el paciente.
  • Respalda la idea de que los hospitales y centros de referencia deben convertirse en espacios de
    innovación permanente, no solo de atención.
  • Apoya activamente la formación de especialistas, la generación de evidencia y los procesos de
    mejora de calidad que reflejan una mirada de futuro en salud respiratoria.

Hacia una innovación institucionalizada

Para el INT, la participación de su directora en este foro representa una señal clara: la institución
está alineada con la idea de que la innovación debe estar institucionalizada, no relegada a
proyectos aislados. Este enfoque implica:

  • Crear procesos internos que favorezcan la generación de ideas, su evaluación y su escalamiento.
  • Colaborar con universidades, industria y organismos públicos para generar sinergias que
    multipliquen el impacto.
  • Buscar financiamiento permanente y estratégico que permita que la innovación deje de ser
    circunstancial.
  • Incorporar tecnologías y herramientas que mejoren la eficiencia, la calidad y la equidad de la
    atención en salud respiratoria.

Mirando hacia el futuro

La directora Begoña Yarza indicó que, para enfrentar los desafíos sanitarios que vienen —como
listas de espera, enfermedades crónicas respiratorias, impacto de la contaminación, nuevas
tecnologías—, es indispensable que la innovación forme parte del ADN del sistema de salud.
En el INT, nos sumamos a esta visión: trabajamos por un Chile donde la investigación se traduce en
acción, donde la tecnología se pone al servicio del paciente, y donde la excelencia clínica se
fusiona con el desarrollo sostenible.

Nuestra invitación es a que este camino no lo recorra una sola institución, sino que lo
emprendamos juntos como sistema.